En esta época de verano y con el buen tiempo son muchas las personas que se van de vacaciones, y dejan su empresa, hogar o negocio indefenso, desprotegido, frente a cualquier amenaza externa.

Estadísticamente se trata del periodo con mayor índice de robos en viviendas, empresas y negocios, sobre todo durante el mes de agosto. Pero al margen de enfrentarnos a “ladrones”, son muchas las circunstancias que se pueden dar en nuestra ausencia, y pueden poner en peligro nuestras propiedades: actos vandálicos, accidentes, fugas, fallos eléctricos, etc. Problemas de cualquier tipo que pueden surgir en el momento más inoportuno y cuando más lejos nos encontramos.